MiniCD en MacBook: No lo intentes
El otro dÃa, justo cuando se cumplÃan seis meses desde que compré mi estupendo MacBook, de repente, casi sin pensarlo, inserté un MiniCD que venÃa en una caja para discos de 2,5″ USB 2.0, en mi unidad óptica Superdrive. El minicd en cuestión contenÃa las tÃpicas utilidades de disco, programa lite de Backup, etc … y además sólo para Windows, pero la curiosidad mató al gato. El caso es que leerlo, lo leÃa, pero cuando le dà al botón de expulsar, empezaron los sudores : ruido mecánico de la unidad y minidisco que no sale.
Es entonces cuando piensas: ¡pero porqué demonios he metido este minidisco, que no me interesa para nada en mi portatil!. Empiezo a consultar en internet y encuentro casos similares y soluciones variopintas : que si metes un CD normal y luego salen los dos a la vez, que si prueba con unas pinzas, … Total, que como lo de las pinzas no funciona, meto un CD normal y se queda dentro también, haciendo un ruido mecánico todavÃa más desagradable. Ya está - pienso -,  la he terminado de fastidiar, por no decir otra cosa. Muevo un poco el MacBook, poniéndolo de manera que la Superdrive quede hacia abajo, confiando en la gravedad, consigo que salga el CD normal pulsando el botón de expulsar y moviéndolo a la vez, pero el minicd sigue dentro. Llamo a un servicio técnico oficial de Apple y me dicen que se puede sacar, que les ha pasado otras veces y que se lo lleve porque hay que desmontar toda la parte superior del equipo y la Superdrive para acceder al minidisco y extraerlo manualmente, presupuesto aproximado: 2 horas de trabajo a 64€ la hora + el IVA correspondiente. Vaya con la bromita - pienso -, voy a desmontarlo yo mismo, que carajo!
Entro en Macfixit, busco una guÃa para reemplazar la Superdrive de un MacBook como el mÃo, sigo los pasos uno por uno, y en 15 minutos tengo la Superdrive en una mano y el Minicd en la otra. Ahora toca montarlo todo otra vez, que encaje a la perfección - hay que ver lo comprimido que está todo por ahà dentro, la tolerancia es milimétrica -. Bueno, después de unos 30 tornillos del tamaño de un grano de arroz y mucho, pero que mucho cuÃdado, llega la prueba definitiva: enciendo el ordenador y … arranca, Uff … meto un DVD y … lo lee, Triunfooo!! y no me ha sobrado ningún tornillo!!. En fin, sin ánimo de quitar trabajo a los servicios técnicos, con un poco de paciencia, una buena guÃa y las herramientas adecuadas, puedes ahorrarte unos cuantos euros en casos como este. Pero, lo mas sensato, es no jugártela con estas cosas, parecen tonterÃas, pero se suelen pagar muy caras … Por cierto, si a mi, que no soy un experto, me costó media hora todo el proceso, no entiendo cómo el Servicio Técnico Oficial, me presupuesto dos horas de trabajo … da qué pensar.




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